domingo, 16 de julio de 2017

OTRO ABANDONO DE TEMPORADA




foto: www.las-ventas.com

Tres buenos “mayorales” y una meritoria faena de Salenc con una floja entrada en Madrid.

Madrid. Plaza de toros de Las Ventas. 1ª novillada nocturna. 15 de julio de 2017
Novillos de Pablo Mayoral y Mercedes Figueroa (5º) para:
-      Lagartijo: silencio tras aviso y silencio tras dos avisos.
-      Tibo García: silencio tras aviso y silencio tras dos avisos.
-      Adrien Salenc: saludos desde el tercio y saludos tras aviso.
Entrada: un cuarto de plaza.  5.629 espectadores.

Una entrada paupérrima, con un bochorno escandaloso, confirmaba la nula publicidad de Plaza 1 en la promoción de estas novilladas de horario nocturno. ¿Acaso la gente sabía que el sábado había toros en Madrid? Déjenme que lo dude. Ni al cuarto de plaza llegábamos, nada extrañable. Y es que es preocupante la labor desentendida y pasota de la empresa tras San Isidro. Los carteles llegan con retraso, las entradas no mejoran, y las promesas de un verano espectacular en Ventas parecen haberse disipado. Volvemos a un verano abandonado, con falta de entidad y categoría de una plaza que es epicentro mundial del toreo. Nos quitan festejos que tenían apalabrados para los viernes, y nos suprimen de manera histórica los toros del domingo. Todo un disparate. La afición calla y ellos pasan.

A ello sumen el bochornoso espectáculo que ofrecieron dos borrachos de grada, que para refrescarse optaron por beberse la ginebra existente en toda la plaza. Gritos, voces a destiempo, mamarrachadas y gilipolleces, que rozaron y por momentos sobrepasaron la falta de respeto a público y profesionales. A estos si que hay que echarlos de la plaza. Sin miramiento

Se lidió una novillada santacolomeña de Pablo Mayoral, con un quinto de Mercedes Figueroa, hierro de la casa. Perfectamente presentada, con cuajo y trapío estupendo para Madrid. El encierro abrió y cerró con dos novillos importantes. El primero, “Respetuoso” de nombre, fue el más claro y completo del encierro. Pronto y fijo en varas, noble y con fondo en la muleta y muy óptimo para el triunfo. El sexto, “Cartujano”, torete de muchas plazas, desarrolló casta y poder durante toda su lidia. Novillo que dio importancia a todo lo que se le hizo en el ruedo. El quinto, de Figueroa, también se fue ovacionado tras una gran pelea en varas.

Lo más destacado de la tarde lo realizó Salenc ante el sexto. Bonita pelea en terrenos del 10 bajo la atenta mirada de las ganaderas. Mando, aplomo y valentía del francés, que logró muletazos muy estimables con la mano izquierda. El metisaca por las costillas y la posterior desprendida le privaron de una segura petición de oreja.
Poco pudo hacer con el inválido tercero, lastimado tras una fea voltereta en el recibo capotero. Sorprendentemente Justo Polo no consideró que el animal tuviera que ser devuelto a corrales ante el enfado y desaprobación del público. El trasteo, medido y reunido, no consiguió en ningún momento la altura necesaria como para llegar a los tendidos.

Lagartijo sorteó el animal más codicioso y óptimo de la tarde-noche. La faena nunca cogió el vuelo requerido tras apenas bajar la mano y dominar las embestidas. Pocos detalles de torería que fueron insuficientes para estar a la altura del buen cárdeno. Mucho más dispuesto estuvo con el manso y deslucido cuarto. Buscó cercanías y arrimón para conectar con los tendidos, en una faena que fue a más. En tablas del seis logró la tanda más meritoria de su tarde, ganando el paso y buscando la acometividad del cornúpeta. Con la espada, un calvario.

Esperaba más de Tibo Garcia, que movió con soltura y cadencia el capote en sus dos recibos capoteros. No tuvo ese temple en la muleta del segundo, enganchado en muchos pasajes y sin acabar de coger el sitio del animal, parado y falto de casta. Luciano Briceño se encargó de cargarse al encastado quinto, animal que entró hasta cuatro veces al caballo. Pronto, de muy largo y metiendo riñones acudió al jaco. Ni dejaron verle, ni consiguieron entenderle. Madrid, que por muy mala que la pongan sabe ver los toros sin contemplaciones de su lidiador, ovacionó en el arrastre la casta del animal, que en todo momento pidió distancias y medios. El francés, que pareció no entenderlo, se empeñó en dar cercanías y tercio. Un desastre.

Y esto fue todo lo que pudimos ver en la primera nocturna de la era Casas. Una lástima el poco ambiente y el pasotismo de una empresa que sigue regalando los oídos. O mucho cambia la cosa, o esto acabará mal.

Un saludo

Borja González.

lunes, 3 de julio de 2017

GRAN NOVILLADA DE CASCÓN EN MADRID


Foto: www.las-ventas.com

El mayoral de María Cascón saluda al finalizar el festejo. Heridos Juan Miguel y Andy Younes. Palacios desaprovecha un gran lote.



Madrid. Plaza de toros de Las Ventas.
2 de julio de 2017.
Novillos de María Cascón para:
-       Juan Miguel: saludos.
-       Mario Palacios: silencio tras aviso en los cuatro que estoqueó.
-       Andy Younes: palmas de camino a enfermería.
Entrada: un cuarto de plaza. (6.058 espectadores)

Parte médico Juan Miguel."Herida en región lateral derecha de cuello que diseca lóbulo tiroideo derecho. Herida por asta de toro en escroto. Es internevido quirúrgicamente en la enfermería de la plaza de toros. Se traslada al Hospital San Francisco de Asís, con cargo a la Fraternidad. Pronóstico grave, que le impide continuar la lidia. Firmado: Dr. García Padrós".


Parte médico Andy Younes"Traumatismo craneoencefálico con herida en región parietal derecha. Puntazo corrido en tercio inferior cara interna muslo izquierdo. Contusión tobillo derecho con puntazo corrido en cara anterior tercio distal de tibia pendiente de estudio radiológico. Es trasladado al Hospital San Francisco de Asís con cargo a la Fraternidad. Pronóstico reservado, que le impide continuar la lidia. Firmado: Dr. García Padrós".


Hay ocasiones en las que merece la pena quitar una parte de tu tiempo para escribir sobre lo acontecido. Tras la gran novillada de Cascón lidiada ayer en la primera plaza del mundo, no podía ser menos. Y es que hacía tiempo que no se veía por la capital un conjunto de casta y buenas vibraciones casi en la totalidad del encierro jugado. Los carpinteros tuvieron tarea tras los remates secos y enrabietados de los pupilos de Fraile, que lograron una más que correcta pelea en varas, empujando con poder y descabalgando por momentos a los varilargueros.

Tres novillos importantes lidiados en segundo, cuarto (este sorteado como sexto) y quinto lugar. Un primero con un punto de mansedumbre pero también óptimo para el triunfo, un tercero con buen pitón izquierdo, y un sexto algo más parado y lesionado de los cuartos traseros. Un conjunto importante premiado con el saludo en puerta de toriles por parte del mayoral.

La novillada comenzaba con polémica incluida. Los rumores de la situación económica de Plaza 1 (sólo rumores), junto con los problemas internos y externos con Comunidad y Ayuntamiento, acrecentaron los nervios de la parroquia la semana pasada. Si a esto sumamos la falta de programas y orden del día en la tarde de ayer, tenemos como resultado una protesta más que justificada por parte del aficionado. Que no se olviden, estamos en Madrid.

Juan Miguel volvía a Las Ventas tras cortar la única oreja en el pasado San Isidro. Curiosamente, reivindicación que mostraron sus colegas durante la pasada novillada de triunfadores, ante la ausencia del madrileño. Sus años naturales y de rodaje con los picas, le sitúan como auténtico veterano del segundo escalafón. Sorteó un animal de muchísima movilidad y regaladas embestidas por ambos pitones. Fue el Cascón que más tendencia tuvo a chiqueros, y al igual que sus hermanos, llegó con alegría y casta a la muleta. Mejor a derechazos, algo acelerado, y sin poder en terrenos. Inició faena en los medios para luego recorrer medio anillo. Dominó el novillo, que acabó quedándose corto en sus finales. Palmas cariñosas de Madrid para ambos. En el tercero resultó cogido de manera escalofriante tras ser prendido por el bajo vientre en el embroque de la segunda gaonera. Pronta recuperación para él.

Andy Younes también resultaría cogido por el tercero en la suerte suprema. De nuevo zarandeado entre los astifinos pitones de Mariposino, que mandó a los dos alternantes a enfermería. El francés no logró plantear de forma correcta la faena, o eso pareció al menos. Desarrolló largura y templanza el novillo por el pitón izquierdo, sin lugar a dudas, y así lo demostró en el circular lento y cadencioso que le recetó el francés a finales de faena. Una lástima que se empeñara en muletear por la diestra en el tercio, asentado y queriendo la colocación en rectitud. El pitón no era ese. Al entrar a matar resultó prendido por el burel, aparentemente sin cornada. Tiró de arrojos el gabacho y acabó con su oponente entre la gratitud del público asistente.

Mario Palacios se quedó entonces con una auténtica papeleta. Cuatro novillos para él solo, casi nada. Tuvo oportunidades para el triunfo, pero faltaron muchas cosas. La presión le pudo y las sensaciones no fueron buenas.
Su primera oportunidad llevó por nombre “Bilbalero”, herrado con el número 19, abierto de cuerna y feote de hechuras. Se empleó con pujanza en varas, y llegó algo descompuesto a la muleta, falto de una tercera y decente vara. Es cierto que en su primer encuentro derribó y apenas fue castigado. Su enrabietada embestida fue difícil de dominar, y Palacios no logró adelantar la muleta para llevar perfectamente tapado al cornúpeta. Un tranco más tuvo por el izquierdo, queriendo todo por bajo. El primer tren ya había pasado. Ovación en el arrastre para el bueno de Bilbalero. Silencio de examen para Mario.

El cuarto fue sin duda el mejor de la tarde, por completo y bravo. “Cantinillo” tuvo muchas virtudes y muy pocos defectos. Acometió a todos los cites y remató por bajo en tablas, empujó con fuerza y bravura en una estupenda primera vara, y al relance se dejó pegar en la segunda, incomprensiblemente sin el lucimiento que requería. Apenas se dolió en banderillas y fue constante y bueno por ambos pitones. Superior por el izquierdo. Palacios, desbordado, siguió con su constante de muleta retrasada, siendo superado en todos los embroques y creando la clarividente división en los tendidos. Dejó algún natural estimable y ortodoxo, pero no logró la rotundidad que exigía el de Fraile. El segundo tren se alejaba a pasos agigantados. De nuevo atronadora la ovación para el bueno de Cascón.

El quinto era clave para Mario. Resurgir o morir. Seguir o desaparecer. Madrid da todo, pero también lo quita, y estoquear cuatro novillos (tres de ellos de triunfo) y salir andando, podía ser fatal. La novillada iba a más y prácticamente tenía a todos los asistentes de su parte. Y es que a “Cantinero” también le dio por embestir, con alegría y prontitud, largura y nobleza. Mario no logró entrar en la tarde. Apático, frio y superado por la situación. Sin estructura, sin arrebato. Eres novillero. Sangre, alma, garra.
Volvía a ser superado por Cantinero, que de nuevo fue reconocido, como sus hermanos, por la afición de Madrid.

Tiró de garra en el sexto, con una larga desde el tercio. Demasiado tarde dirán algunos. Las palmas a su salida enrabietaban aún más al madrileño. Reconocimiento al conjunto, agradecimiento a una novillada seria y bien jugada. Los gritos de aprobación al ganadero saltaban de forma espontánea de ciertos sectores. Remató con fiereza en puerta de cuadrillas y repitió a media altura en el capote de Palacios. Mal picado, como casi toda la novillada y acusando posible lesión en los cuartos traseros. Más parado que sus hermanos y sin acabar de romper en la muleta, acudiendo a los cites con nobleza y ciertas protestas, posiblemente debido a esa lesión. La ovación al cierraplaza fue totalmente desproporcionada.

Finalizaba así una novillada muy interesante de María Cascón, encaste atanasio-lisardo. Curiosamente muy distinta a las corridas que solemos ver por estos lares de Puerto o Valdefresno, donde abunda la falta de fuerzas y mansedumbre. Para quien aún dude del criterio ganadero y selección. La afición obligó a saludar al mayoral desde el tercio. Bonito premio a tantos años de esfuerzo.

Desear la pronta recuperación a Juan Miguel y Younes. Y todo el ánimo para Palacios.

Un saludo
Borja González


viernes, 12 de mayo de 2017

FRIO INICIO ISIDRIL (CRÓNICA 11 MAYO 2017)




FOTO: www.las-ventas.com

Javier Jiménez realiza lo más destacado ante el quinto en una corrida nada fácil de La Quinta. Cogido David Galván. Frio y poca gente en los tendidos tras el aguacero.

Breves apuntes sobre la corrida de La Quinta que abrió plaza.

Corrida bien presentada, muy seria, con plaza, y con las exigencias propias del toro de lidia. Encelada y humilladora en los primeros tercios, mansa en varas (salieron de najas y empujaron con la cara alta y sobre un pitón casi en su totalidad), lista y aprendiendo muy rápido de las malas lidias que les realizaron en todo momento. Acusaron sus cinco años y tuvieron diversidad de acometida en el último tercio. A destacar el quinto de la tarde, franco y humillador por el pitón izquierdo, toro de más opciones de la corrida.

Alberto Aguilar no tuvo su tarde. Estuvo a medias con el primero, un animal noble y descastado, que tuvo su que hacer por el pitón izquierdo, el pitón de la tarde. Mató de malas maneras al segundo, que prendió de forma brusca al gaditano David Galván, y anduvo aseado con el cuarto, que se dejó también por el pitón izquierdo, metiéndose mucho por el derecho.

Javier Jiménez tuvo el triunfo en la mano. Alargó una faena más que digna al quinto de la tarde, manso y de gran pitón izquierdo. Cuatro tandas ligadas y con un público entregado con una enorme y ligera muleta. Toques suaves y bien rematados detrás de la cadera, algo despegado por la apertura en manso del burel de Conradi. Se equivocó cambiando a la mano diestra, por donde el serio santacolomeño ya había mostrado sus complicaciones en los anteriores tercios, y tiró por tierra todo lo construido a principio de faena. Estocada entera, fallo de puntillero y ligerísima petición de apéndice. Todo quedó en nada.
Pocas opciones ante el tercero, precioso Matajaca, y sexto, de atípicas y feas hechuras quinteñas. La espada, un calvario.

David Galván tuvo de nuevo el percance en Madrid. Torero muy pegado por los toros y al que le deseamos una prontísima recuperación. Paró de forma muy segura al precioso segundo, que planeó por ambos pitones en un emocionante recibo capotero. No fue acertada su lidia, y desarrolló querencias y sentidos en una brega excesiva y mal ejecutada. Complicado en la muleta y perdonando al gaditano ya en el suelo, que fue trasladado a enfermería tras una feísima voltereta. Fractura de codo y puntazo. Fuerza.

De los de plata poco podemos destacar. En general se lidió mal y mucho a la corrida. Los pica tuvieron discretas y traseras actuaciones, a excepción de Romero. Con los palos, destacó Algabeño, a pesar de no reunir en el segundo encuentro.

Los de Ventorrillo esperan para la segunda de feria.

Madrid. Plaza de toros de Las Ventas.
1ª de abono. 11 de mayo de 2017.
Toros de La Quinta
-       Alberto Aguilar: silencio tras aviso, silencio y silencio.
-       David Galván: herido en su primero.
-       Javier Jiménez: silencio, saludos tras dos avisos y silencio tras aviso.
Entrada: Media plaza. 12.500 personas.

martes, 25 de abril de 2017

LAS TEORIAS CAEN POR SU PROPIO PESO (Crónica 23 de Abril 2017)



Foto: www.las-ventas.com

Oreja barata y protestada a Palacios, herido al igual que Pacheco en la novillada de Los Chospes.

Madrid. Plaza de toros de Las Ventas.
Quinta de la temporada. 23 de abril de 2017.
Novillos de Los Chospes para:
-       Mario Palacios: saludos y oreja protestada (herido)
-       Miguel Ángel Pacheco (presentación): silencio y silencio (herido)
-       Adrien Salenc (presentación): división y saludos desde el tercio.
Entrada: un cuarto de plaza. (6.884 espectadores)

Volvimos al cuarto de entrada que tanto se ha ido repitiendo en los últimos años en Madrid. La fuerza del fútbol, el pobre cartel, y la falta de invitaciones dificultó las sorprendentes y buenas entradas que veníamos cosechando estos días en la capital.

Para ello, un encierro cómodo, igualado de peso y algo lavado de cara de Los Chospes, hierro albaceteño que basa su crianza en el toro de Domecq, aunque no es común ver encierros blandos y bobalicones del mismo hierro. Hoy trajo una novillada medida y acorde a las peticiones de la nueva empresa. En líneas generales, bajo los mínimos de Madrid, sin excesos, con dos novillos algo por debajo de lo esperado, segundo y cuarto.
Una novillada que se movió entre vulgares embestidas, sin acabar de romper nunca hacia delante en la muleta. Muy mal lidiados y con berrinches en varas, sin empujar con la cara abajo y por derecho, a excepción del sexto, que quiso ofrecer buena pelea en el jaco en una buena primera entrada.

Otro de los pilares taurinos muy de moda fue desmontado a las primeras de cambio. Hasta dos novilleros tuvieron que entrar a enfermería con sendos cornalones de 20 y 25 centímetros. Esto, en la era Casas, con la novillada más justa que se recuerda, ante animales de encaste Domecq elegidos con sumo cuidado. Una vez más, la teoría cayó por su propio peso.

El extremeño Mario Palacios se llevó la cara y cruz de la tarde. No anduvo fino con su primer oponente, animal bien presentado y de buena condición, que obedeció por derecho a los toques firmes del cacereño. “Inductor”, fue allá donde le quiso llevar Mario, con la frialdad del abuso de técnica y sin conectar nunca con los tendidos. Estocada pasada y saludos cariñosos del personal.
Oreja muy protestada cortó al cuarto, un terciado animal de Los Chospes que derrochó nobleza y boyantía por ambos pitones. Insulso el trasteo por ambas manos, sin cuajo ni rotundidad. La cogida por descuido sumado a la efectividad con la tizona, le valió una pobre oreja jamás recordada.

El segundo herido fue Miguel Ángel Pacheco, que se presentaba en Las Ventas tras veinte tardes en 2016. Uno puede llegar a pensar, que con semejante listado, el rodaje sería exquisito, pero la rapidez con la que están llevando a este chico no puede hacer bien a nadie. El gaditano tiró de locura con su primero, un animal manso y encastadete que no vendió ni un palmo de su terreno. Codicioso de capote y con motor en las primeras tandas del último tercio, tras ser pésimamente lidiado por sus compañeros de fila. Pacheco tiró de arrojo y recibió a su oponente con las dos rodillas en tierra, algo que repitió desde los medios para comenzar su inicio de faena. La falta de mando durante todo el trasteó propició una fea voltereta cuando se disponía a ligar por la mano izquierda. Silencio tras un bajonazo en el guarismo previo dos pinchazos.
El quinto, le mandó a enfermería. Fue “Latero” un astado correcto de presencia y descastado en líneas generales. Sin llegar a emplearse en varas y con un recorrido corto en su embestida, anunció que se acostaba por el derecho a las primeras de cambio. Y fue por ahí mismo por donde le caló el muslo al joven de La Linea. No pudo acabar con él.

Cerraba la tarde el francés afincado en la escuela del Juli, Adrien Salenc. Nuevo debut en estas primeras novilladas de temporada en la capital. Tuvo la mala pata de sortear el lote más exigente y complicado del encierro albaceteño. El tercero, cabezón y ensillado, fue levemente protestado de salida. Se dejó pegar en varas, donde tuvo que acudir hasta en tres ocasiones para recibir el cambio de tercio. Llegó entero y rebrincado al de muleta, soltando la cara y punteando siempre los engaños. El principal objetivo de Salenc sería la limpieza de esos muletazos, algo que solo consiguió por momentos. Faena en el tercio rematada con una estocada algo atravesada.
El sexto fue el más interesante del festejo bajo mi punto de vista. Un animal duro de manos y que aprobó en una buena primera vara. Fijo, empujando y ganando su terreno. Debió ser castigado de mejores formas en la segunda entrada al jaco, todo sea dicho. Hizo hilo en los garapullos y dominó en todo momento el escenario, imponiéndose a los noveles cites de Salenc, que pasó un verdadero calvario. Repuso, con la cara abajo y no regaló ninguna pasada. Los saludos desde el tercio supieron a poco.

Y preocupa una vez más la falta de profesionalidad de los subalternos. Se ha vuelto a picar terriblemente mal, la colocación en el ruedo por momentos ha sido caótica, y el paso en banderillas un auténtico desastre. Debemos dar seriedad. Estamos en Madrid.

Apuntar el debut del presidente Gonzalo de Villa Parro, que sustituye al ya jubilado Julio Martinez. No tuvo un buen comienzo al conceder dicho trofeo. Le deseamos toda la suerte del mundo para esta nueva andadura.

Un saludo

Borja González.

lunes, 17 de abril de 2017

DESASTROSO MANO A MANO (Crónica Domingo de Resurrección Las Ventas 2017)



Foto: www.las-ventas.com

Ni toros ni toreros. Descastada y mal presentada corrida de Montealto.


Madrid. Plaza de toros de Las Ventas.
Cuarta de la temporada 2017. Domingo de Resurrección.
Toros de Montealto para los diestros:
-       Curro Díaz: palmas, silencio y división al saludar.
-       José Garrido: silencio, silencio y silencio tras aviso.
Entrada: media plaza. (11.547 personas)

Nota: Herido Antonio Chacón en la lidia del cuarto de la tarde.
(Puntazo corrido y rotura fibrilar 1/3 distal biceps femoral muslo derecho. Es atendido en la enfermería de la plaza de toros y se traslada al Hospital San Fco de Asís con cargo a la Fraternidad)


Fue un completo desastre. Ni la corrida, fea y basta de Montealto, ni la disputa en mano a mano de los dos anunciantes, agradaron a un aforo que cumplió con la media entrada en una tarde calurosa de Resurrección.

No debió lidiar Agustín Montes la corrida que trajo a Madrid. Por hechuras y por disparidad en cuanto a trapío y pesaje. Una escalera destartalada que no gustó en Las Ventas, su plaza. Con casi los 200 kilos de diferencia, abierta de caras, bizca por momentos, grandes como mulos y con alzada de vértigo. Su excelente historial en los últimos años no merecía dicho trago. Descastada, parada y simple, muy simple. Apenas llegaron con fondo al tercio de muleta, tras duros y mal ejecutados tercios de varas. Prácticamente todos se vinieron abajo en la muleta, a excepción del noble y mansurrón quinto, jabonero de capa. Lo del sexto, con 680 kilos en báscula, fue un milagro y excepción de movilidad y empuje.

Y qué decir del mano a mano. Otro sinsentido por falta de rivalidad e igualdad de posiciones. El brindis de Curro a José en su primero nos confirmaba el interés de competencia de ambos. Porque allí nadie tiró la moneda. Ni repliques en quites, ni ambición por superar al contrario. Pareció ser que allí todos estaban de acuerdo en no conseguir nada. Como si estuvieran sobrados de tardes. Y eso que llegaron a animarles con el saludo desde el tercio tras romper el paseíllo.

Abrió la tarde Curro Díaz, niño mimado de muchos sectores venteños. En frente, “Capanegra”, basto y apretado de carnes, parado y tremendamente descastado. Se dejó pegar en varas y no tuvo entrega ni motor en la muleta. Ni el inicio nos dejó ver de Curro. Al hilo, el jienense quiso componer por momentos. Imposible. Palmas tras una estocada entera.
Su segundo cartucho fue una mole fea y mal presentada de nombre “Argentino”, que se ganó el respeto de la cuadrilla por su tremenda alzada. Desastre absoluta en una lidia de capea universitaria. ¿Pensarían que embistiera el animal con semejante disparate?
Curro se lo quito entonces de encima con tres trapazos, sin dominio ni justificación alguna, tomando muchas precauciones y yéndose de la suerte para dejar una media sobaquera tras pinchazo.
Con el quinto pudimos analizar al completo el momento del diestro. Protestado de salida, con una horrenda cara para una plaza como Madrid, salió al ruedo “Campanita”, que hizo quinto en la tarde de Resurrección. Humilló con buen son de salida, sin la confianza plena del andaluz, que no llegó a estirarse por verónicas. Manseó descaradamente en varas, saliendo suelto de ambos encuentros, y tuvo prontitud y grandes embestidas en el tercio de muleta. Soberbio inicio de Curro en el tercio, desmayada la figura, en un palmo de terreno, componiendo la figura y rematando por bajo. Madrid en pie. Primera tanda de derechazos desmayados, ciñéndose una barbaridad al animal, de arriba abajo, girando en un palmo para ligar en otros dos soberbios derechazos. Pero la cara “B” de Díaz afloró en el peor momento y en el lugar equivocado. Porque Madrid no perdona, y cierto sector de la grada joven (sorprendente para algunos), comenzó a recriminar la falta de colocación y uso de ventajas que comenzó a demostrar en los mismos medios. Julián pareció apoderarse del maestro, que retorciéndose de forma horrenda quiso ligar por bajo las acometidas del buen Campanita. Cierre artístico con estupendo trincherazo y estocada en los bajos saliéndose de la suerte. Resultado, división. No sé cómo pudo saludar con semejante navajazo.

En conclusión, mala tarde la de Curro Díaz, que debe ser consciente de que las trampas y Madrid no son compatibles. Rompe la plaza por derecho, la divide retrasando la patita y llevando al toro hacia las afueras. Sabe y puede. La cosa es querer y ponerse.

A José Garrido le pasó algo similar. La presión con la que sale a Madrid es terrible, y la conexión con el público es casi inexistente. Ayer vimos una versión del extremeño espesa y apática. Muleteó de forma vulgar a un lote con opciones para haber estado al menos, por encima de ellos. Lo más destacado lo realizó con el capote, dando muestras de su gran concepto capotero. En un principio rodilla en tierra en un poderoso recibo a su primero. Para acabar, un quite por chicuelinas prácticamente perfecto, del que apenas se ha hablado.

En primer lugar, dio muerte al animal de menos peso de la corrida. “Virtuoso”, que así lo llamaban, era un animal bajo y recortado, apretado y serio por delante. Un toro. Encastado y afligido en el último tercio. Quiso emplearse con saña en el peto, apretando y metiendo riñones en dos entradas de las que salió algo suelto. Apretó en banderillas con todo y acabó parándose en la muleta, a mi parecer ayudado por el encimismo de José, que anduvo algo embarullado por ambas manos. Estocada caída y silencio para ambos.

El cuarto fue un toro guapo y muy bien armado, en el tipo de la casa. Acometió con todo en los primeros tercios, propinando un susto a Chacón al apretarle contra el burladero, con previo aviso minutos antes. El animal fue con todo y chocó contra la boca del burladero causando una rotura fibrilar al subalterno, quien se libró de milagro. Hasta en esa ocasión el animal remató por bajo, algo que repitió en tres entradas al jaco, esa última por falta de castigo en la anterior. El acople no llegó en el último tercio, con una faena desestructura y vacía de Garrido, que acabó apagando al animal antes de lo previsto. Estocada baja y disconformidad del respetable.

Sexto y último de la tarde. Con 680 kilos a sus espaldas, casi nada. De nombre “Novillero”, largo como un tren y hondo hasta decir basta. Apretó al caballo hasta cerrarlo en tablas, con la ayuda de los malditos monosabios, que una vez más interfirieron en la lidia del cornúpeta. Fuerte el castigo, y noble la movilidad del animal, que quiso coger los engaños por bajo. Cansina embestida que una vez más, no supo dominar Garrido, que fue llevado en todo momento por el burel. Pinchazo hondo pasado tras pinchazo y uso del descabello. Leves pitos.

Acababa a las dos horas la tarde, con la desilusión del personal, que se marchó sin apenas ver nada. Las conclusiones fueron de no haber visto ni toros ni toreros. Una lástima.

Toros lidiados:
·         Primero. “Capanegra” Nº 56, negro de 540 kilos. (Pitos)
Basto de hechuras, descastado, muy parado y sin humillación.
·         Segundo. “Virtuoso”, Nº 84, negro mulato de 505 kilos (Silencio)
Apretado y corto de cuello. Encastado y a menos en la muleta.
·         Tercero. “Argentino” Nº 66, negro mulato de 630 kilos. (Pitos)
Mal presentado. Manso, descastado y sin entrega.
·         Cuarto. “Bordador” Nº 78, castaño bragado de 578 kilos (Leve división)
Bien presentado. Impetuoso en los primeros tercios, venido a menos en la muleta.
·         Quinto. “Campanita” Nº 40, jabonero de 615 kilos (Palmas)
Mal presentado, manso, noble y embestidor en la muleta, con clase y humillación.
·         Sexto. “Novillero” Nº 59, negro de 680 kilos (Silencio)
Excesivamente atacado. Noble y dejándose en la muleta. No dijo mucho.

Un saludo

Borja González

martes, 11 de abril de 2017

UN TORO COMPLETAMENTE DISTINTO (Crónica Domingo de Ramos 2017)


    Foto: www.las-ventas.com

COMPLICADA CORRIDA DE VICTORINO CON UNA MUY BUENA ENTRADA EN LOS TENDIDOS.

Madrid. Plaza de toros de Las Ventas.
Tercera de temporada. Domingo de Ramos 9 de abril de 2017.
Toros de Victorino Martín Andrés y uno de San Martín (6º bis) para:
-       Iván Fandiño: silencio y pitos.
-       Alberto Aguilar: silencio y saludos tras dos avisos.
-       Gómez del Pilar (confirmación): saludos y silencio tras aviso.

Entrada: Tres cuartos de aforo. 17.625 espectadores.

Complicada y correosa corrida de Victorino Martín en su debut en Domingo de Ramos.
Un encierro desigualmente presentado que se caracterizó por su complejidad en el último tercio, con un paso discreto por el caballo, donde no se le hicieron bien las cosas, para que negarlo.

El comienzo del festejo fue todo un homenaje al pequeño Adrián Hinojosa, fallecido horas antes en su localidad valenciana tras una durísima pelea contra esa maldita enfermedad. La plaza rompía en un estruendo ante el minuto de silencio que nunca debió llegar. Un pequeño homenaje de agradecimiento a tantísima fuerza de voluntad. Desde estas humildes líneas, todo mi apoyo a la familia.

Pero la vida sigue, y el homenaje triunfal de la tarde no pudo ser. Muy en parte por la “no buena” corrida de Victorino Martín, que confirmó por hechuras y falta de regularidad, que la corrida de San Isidro es la esperada y reseñada por todos. No fue una corrida pareja. Tres primeros muy entipados y lineales, mole el cuarto, el gran Bosquimano, y algo feote el quinto (sexto titular corrido por la entrada en enfermería de Aguilar tras un golpe en las costillas), fuerte de pecho el sexto, al que le atronaron con una ovación de salida como ya hicieran con primero y cuarto.

En primer lugar salió “Estaquero”, de lujosa estampa y armonía, sin excesos por ningún lado, pero con 600 kilos a sus espaldas. Lo recibió el toricantano frente a chiqueros, en una clara declaración de intenciones. Estaquero se paró en seco y midió al toledano. Primera radiografía de la tarde. No quiso jaco, a pesar de la intención de Noé por lucir al cornúpeta, que siguió estudiando a cada uno de los componentes de la cuadrilla del confirmante. Siguió cortando en banderillas, y llegó tan avispado como orientado a la muleta del madrileño, que mostró firmeza y querer en terrenos del 7. Toques bruscos, media altura, poca lidia y entrega del mando al complicado Estaquero. Primera falta de tauromaquia por doblones de la tarde. Aunque no lo entiendan. Saludos desde el tercio por disposición y valor.

Barbacano” fue el segundo. Otro toro guapo y serio, de viva mirada y A coronada, que cumplió en el caballo con la cara abajo, y que desarrolló buenas embestidas por el pitón izquierdo, largas y humilladas. No estuvo a la altura Fandiño, que no tuvo su mejor reencuentro con Madrid. Acortó distancias y profundidad al muletazo, buscándose él mismo las complicaciones dejándose al de Victorino en los mismos tobillos. Acosó a Barbacano por cercanías, y allí el cárdeno se hizo el amo. La plaza tomó partida por el toro, que se fue ovacionado tras un estupendo bajonazo. Leves pitos para Fandiño.

Alberto Aguilar entró por enfermería en el acceso a la plaza. Al parecer, sufrió un fuerte golpe en las costillas días atrás, y siendo sinceros, se le vio mermado y falto de facultades en la cara del toro. Su primero, “Buscador”, le hizo pasar las de caín. Un animal fiero y poderoso, de reservada arrancada e impetuosa embestida, que levantó la expectación de más de uno en sus asientos. Las feroces pasadas por los muslos del madrileño, fueron a mi parecer, lo más meritorio y espectacular del festejo. Hubo una tanda de derechazos, con tres ligados y una colada, terriblemente arriesgados y emocionantes. Lucha de “tú a tú”, sin trampas ni cartón, por derecho y con la vida pendiente de un hilo.  Y ahí es cuando entro en las dificultades de Aguilar en la tarde. En otro momento, estoy seguro de que le hubiera dado cera al peligroso y encastado Victorino. La sensación fue de quedarse todo a medias.

“Bosquimano” salió en cuarto lugar para hacerse el amo del ruedo. La ovación fue apabullante a su salida, a pesar de sus enormes hechuras y destartalada estructura, para nada relacionada con el toro de Galapagar. Entró con todo al caballo, sin empujar como fuera debido, y pasó sin gracia y a media altura en la muleta ya débil de Fandiño, que volvió a elaborar un trasteo sin mucho sentido. En redondo y acelerado, con dudas y ya fuera de juego, el vasco no acababa de convencer a la parroquia, que una vez más, volvía a colocarse, esta vez de forma sorprendente, de parte del burel. Palmas inmerecidas en su arrastre, y pitos de castigo para un Fandiño que sigue sin encontrar su rumbo.

Salió el sexto titular en quinto lugar, por la asistencia de Alberto Aguilar tras un fuerte choque con el primero de su lote. “Murallón” levantó ligeras protestas tras su presencia en el ruedo. Nada extrañable tras aparecer con 100 kilos menos por detrás de su hermano comilón Bosquimano. Incomprensiblemente, dicho sea, ya que su agalgada figura y hocico ratuno, era mucho más indicador de la marca Victorino. Abría mucho la cara, y estaba ligero de carnes. Fue más dócil que ninguno de sus hermanos, y hasta quiso tirar para delante por el pitón izquierdo. Los toques secos y el embarullado trasteo de Gómez del Pilar no fueron la mejor medicina para semejante morlaco. Por el derecho tuvo dos avisos desafiadores. No le gustó ni un pelo. Mal con la espada y silencio para ambos.

Sexto de la tarde. “Gardacho” de nombre. Devuelto a corrales por su falta de fuerza tras varias pérdidas de manos. Debió aguantar algo más el presidente. A la postre, era el toro que mejores manifestaciones de bravura estaba haciendo durante su lidia. En su lugar salió un engatillado toro de San Martín, que tampoco anduvo sobrado de fuerzas. A este lo mantuvo Trini, y Alberto debió agradecerlo viendo como avanzaba el festejo. “Cadencioso” hizo honor a su nombre, y desarrolló una lenta y profunda embestida por ambos pitones tras un discretísimo tercio de varas. Alberto, se gustó en una templada y poco rotunda faena de muleta. Los mejores pasajes, llegaron al natural, y sin ligazón, que cuando el material es bueno, no hace falta que sea repetitivo. De uno en uno, por derecho, templado y hasta el final. Una lástima que se cambiara de mano cuando más auge estaba recogiendo la faena. La nobleza del animal, permitieron el disfrute del madrileño, que no acabó de redondear la faena. Fallo a espadas y saludos merecidos desde el tercio.

Y esto fue todo lo acontecido en la primera corrida de la era Casas. Ante todo, destacar el estupendo ambiente vivido desde por la mañana, y la fantástica entrada que registró la plaza.

¡Adrián, no te olvidaremos!

Un saludo

Borja González

lunes, 3 de abril de 2017

ÁNGEL SÁNCHEZ Y "PAVITO" LO BORDAN EN MADRID



Foto: www.las-ventas.com

El joven madrileño pierde las dos orejas tras una excelente faena a un novillo de La Quinta. Herido de gravedad García Navarrete.



Madrid. Plaza de toros de Las Ventas.
Segunda de la temporada. 2 de abril de 2017.
Novillos de La Quinta, un remiendo de Rehuelga (6º) y sobrero de San Martín 2º bis para:
-       Manolo Vanegas: palmas, saludos tras leve petición y silencio.
-       Ángel Sánchez (presentación): saludos y vuelta al ruedo.
-       García Navarrete (presentación): herido en su primero.
Entrada: Más de 10.000 personas.

Ahí tienen su carta de presentación. El joven madrileño cuajó unas de las mejores faenas que se recuerdan a un gran novillo de La Quinta, de nombre Pavito, al que ovacionaron con mucha fuerza en el arrastre. Una obra casi perfecta de principio a fin, malograda con el mal uso de la tizona, que tras muchos años de espera, hubiera permitido el sueño del joven de Alcobendas.

Importantísimos cada uno de los muletazos que nos regaló Ángel Sánchez con esa prodigiosa mano izquierda. Quince naturales que fueron suficientes para levantar de sus asientos a las diez mil personas que pudimos degustar semejante belleza. Torerísimos los inicios por bajo, con una embestida suave y muy profunda de Pavito, que tuvo nobleza, codicia y clase, muchísima clase. Sin pensarlo se la mostró por delante al natural, cargando la suerte y dominando la embestida para vaciarla más allá de la cadera. Tres y el de pecho, eternos estos últimos, a la hombrera contraria. En los medios se cambió a la diestra, ligando las embestidas en el sitio, sin la profundidad lograda al natural. Vuelta entonces a la gloria, para torear aún más despacio y rematar con una trinchera exquisita. Tan solo la espada fue antagonista en semejante recital. Tres pinchazos y una entera para acabar con este Pavito de Conradi. Rotunda la vuelta con la aprobación de toda la plaza.

También importante la faena al segundo bis, un atacado novillo de San Martín, orientado a la vez que parado y descastado, al que supo dar fiesta el madrileño. Quietud de plantas, semblante serio y mando en cada uno de sus embroques. Firmeza de quien se presenta y llega preparado a una cita esencial en la carrera de cualquier torero. Templado toda la tarde con el capote, desde ese quite de presentación por chicuelinas hasta el toreo a la verónica de su segundo. Como decimos, solo falló la espada.

El aspecto duro de la tarde lleva por nombre García Navarrete. El joven de Jaén sufrió una terrible cogida al entrar a matar a su primero de la tarde. El santacoloma, certero y muy avispado, le propinó una cornada en el muslo y otra en el cuello tras encelarse con él en el suelo. El de la Quinta, mostró muchísimas dificultades ya de salida, continuos regates y hachazos que descompusieron por momentos al jienense. Un comportamiento vivo e irregular en la muleta, con más genio que casta, como toda la novillada.

Vanegas tuvo que dar muerte a cuatro de los seis novillos a lidiar. Lo más destacable de su actuación, los tres soberbios volapiés que recitó a sus oponentes. Un manejo extraordinario de la suerte suprema, con la ejecución perfectamente marcada en todos sus movimientos.

Su toreo, cargado de técnica y profesionalidad, careció de empaque y carisma para llegar a los tendidos. Correctas las formas, en ocasiones lineales en cuanto a trazo, pero vacías y frías a pesar de la diversidad en cuanto a comportamiento de sus tres novillos. Noble su primero, sin la humillación propia de la casa, pero obediente a los cites del venezolano, que alargó en exceso la lidia del abreplaza. Feo y descastado el cuarto, protestón en varas y sin fondo en la muleta. Se deslizó con buen son en las primeras tandas, pero no respondió como se esperaba cuando de verdad se sintió podido. Las cercanías de Vanegas no ayudaron en un trasteo insulso que acabó con una tímida petición de oreja. Y poderoso y exigente el remiendo de Rehuelga, que sacó el lado más lidiador del americano, culminado con unas ceñidísimas manoletinas en el tercio.

El 3 de junio volverán a verse los buendías con Ángel Sánchez. Esta vez con el hierro madrileño de Flor de Jara, lugar donde ha desarrollado toda su vida como torero. Yo, no me lo pierdo.

Novillos lidiados en la segunda de la temporada:
·         Primero. “Hurón” nº 40, cárdeno oscuro de 453 kilos (Silencio)
Mal presentado. Noble y manso, con la cara a media altura en sus embestidas.
·         Segundo. Sobrero de San Martín. “Cigarrón” Nº 59, cárdeno de 534 kilos (Pitos)
Rematado y con mucho peso. Manso en varas. Parado y orientado en la muleta.
·         Tercero. “Coletero” nº 44, cárdeno salpicado de 460 kilos (Pitos)
Justo de presentación. Protestón en varas, con mucha viveza y movilidad. Exigente.
·         Cuarto. “Fontanero” Nº 16, cárdeno bragado de 508 kilos (Silencio)
Feo y basto de hechuras. No cumple en varas y tiene corta duración en el último tercio.
·         Quinto. “Pavito” nº 92, cárdeno bragado de 460 kilos (Ovación)
Entipado y bien hecho. Excelente para el último tercio, con mucha clase y humillación. Faltó tercio de varas.
·         Sexto. Rehuelga. “Jarduo” nº 7, cárdeno bragado de 472 kilos (Silencio)
Fuerte y con plaza. Tuvo poder y exigió mucho durante toda su lidia.

Un saludo
Borja González

Parte médico de García Navarrete
Dos heridas por asta de toro, una en región cervical derecha con dos trayectorias, una hacia arriba de 15 cm. que borde glándula parotida alcanzando ángulo de la mandíbula y otra de 10 cm que alcanza suelo de la boca y base de la lengua.
Otra en tercio distal muslo derecho con trayectoria hacia atrás que rodea cara interna del fémur alcanzando región poplítea y que contusiona paquete vásculo nervioso y nervio ciático produciendo destrozos en músculo vasto interno.
Fractura tercio medio de clavícula derecha.
Erosiones y contusiones múltiples.
Intervenido quirúrgicamente en enfermería de la plaza de toros.
Se traslada a Hospital San Francisco de Asís con cargo a la Fraternidad.
Pronóstico grave
Firmado DR. GARCÍA PADRÓS.






domingo, 26 de marzo de 2017

FUENTE YMBRO ESTÁ DE VUELTA (Crónica 26 Marzo 2017 Las Ventas. Madrid)




Foto: www.las-ventas.com

Gran novillada de Fuente Ymbro en la apertura de temporada en Las Ventas. El mayoral, saludó al finalizar el festejo.

Madrid. Plaza de toros de Las Ventas. 1º de la temporada 2017
26 de marzo de 2017
Novillos de Fuente Ymbro (bien presentados, encastados, codiciosos y con motor. Superiores segundo y sexto) para:
-      Pablo Aguado: ovación en el único que lidió.
-      Leo Valadez: saludos tras aviso y silencio tras aviso.
-      Diego Carretero: silencio tras aviso, saludos con protestas y oreja.
Entrada: Más de un tercio de plaza. (9.000 personas aprox)
Se guardó un minuto de silencio en memoria del diestro sevillano Manolo Cortés.

Parte facultativo de Pablo Aguado. Traumatismo craneoencefálico con pérdida de consciencia y herida inciso contusa en región parietal izquierda de 15 centímetros, erosiones en cara y boca.  Pronóstico grave.

Volver de las Fallas y encontrarte con Las Ventas es un regalo de Dios. Mayor aún si sumas el estreno de una empresa esperanzadora con un debut casi soñado. Una gran novillada de Fuente Ymbro que abrió la primera era de Simón Casas. Y es que ha tenido que tocar a más de uno el triunfalismo decantado de la ciudad del Turia, de la que se han acordado en momentos puntuales del festejo, en señal de protesta.

Sorprendente la entrada, rozando el medio aforo, en tarde apacible tras las intensas lluvias caídas en las últimas horas. Y gratificante la novillada, seria de presencia, a pesar de los augurios de bajada de trapío por parte de la nueva empresa, y encastada en condición, con un triunfo arrollador que valieron los saludos del mayoral de la vacada desde el tercio en la finalización de tan entretenido espectáculo.

Los Fuente Ymbro de hace diez años volvieron a aparecer en el ruedo de Las Ventas. Lejos quedaban esas tardes de rotundidad de tan joven vacada. Ya pasó tiempo de esas encastadas y bravas novilladas que dieron prestigio y categoría a Ricardo Gallardo. Balance de dos toros extraordinarios, segundo y sexto, por sus codiciosas y humilladas embestidas, cargadas de emoción y casta. Dos fueron los buenos, primero y cuarto, a los que pudieron ganar la oreja. Y más discretos, y no por ellos vulgares, tercero y quinto, que tuvieron la nobleza suficiente como para trastear con ellos.

Pablo Aguado pudo regalarnos los pasajes más toreros de la tarde. Una lástima el percance sufrido en el epílogo del trasteo, cogido y volteado de fea manera, quedando inconsciente y a merced del burel durante angustiosos segundos. Instrumentó una faena de aplomo y firmeza ante un público aún frio y a la espera. De haber caído en cuarto lugar la cosa hubiera cambiado. Importante y sin regalos “Laminado”, corpulento y bien armado. Se debe esperar en San Isidro al sevillano.

Valadez estuvo realmente bien con el segundo de la tarde, de nombre “Adulador” y de estupenda estampa. Muy en jandilla, rematado de hechuras, corto de cuello y de importante codicia. Perdió los pasos necesarios para ligar una faena muy ligada y de calado en los tendidos. Fue clave el sitio y terreno ofrecido al animal, que galopó pronto a los cites lejanos de Leo, generoso con el fuenteymbro. Ganó enteros al natural, lentos y llevados hasta el final. Rugió Madrid con la trinchera, lenta y cadenciosa, y volvió a entrar con los finales, toreros y por bajo. Tenía la oreja ganada, pero falló con los aceros.
Más problemas tuvo con el quinto, de mansa y arrebatada embestida. Quitó por lopezinas para calentar motores y buscó le eficacia en un trasteo al que le faltó mayor conjunto y ceñimiento. La apertura en la trayectoria del animal en el momento del embroque obligaba a Valadez a dejársela en la cara, quedando fuera de la rectitud en la mayoría de las ocasiones, siendo recriminado por momentos por parte de pequeños sectores. Volvió a fallar con la tizona y a enfriar a sus partidarios.


Carretero aparecía en Madrid tras sus buenas sensaciones en Valencia. Pero como ya hemos avisado, esto no es Fallas. Tuvo la oportunidad de oro para reventar la plaza en el sexto, el más importante de la novillada. “Pintora” no llegó a tener buena pelea en varas. Recuerdo un segundo puyazo con más protestas que pujanza, pero llegó a la muleta del manchego con ganas de comerse el mundo. Planeó por ambos pitones, no cesó en sus galopadas por bajo, humillado, largo y profundo. La plaza era un clamor y por momentos perdieron la vista de Diego, que no quiso dejarse ganar la pelea. Optó el albaceteño por dejársela en la cara, sin vaciar la embestida, toreando en redondo y sin final de muletazo, no daba tiempo a ello. La ligazón y la emoción de ese animal por el ruedo estaba reventando Madrid, a tal punto que llegaron a pedir la vuelta al ruedo para el novillo. A mi parecer excesiva. Oreja tras estocada con derrame para Carretero, que no paseó muy convencido el apéndice.

Otro buen novillo fue el cuarto, un toro de muchas plazas. Se dejó todo en una dura primera vara, le perdonaron el pinchazo en la segunda, y Cano, presidente de la apertura, obligó a una tercera entrada para meter las cuerdas. Seriedad por tanto en la primera del año. Fue un animal de imponente embestida, que quiso todo por bajo, y que impuso de qué manera al joven Carretero, al que le engancharon demasiado los trastos. Con el tercero, el peor del festejo, apenas pudo mostrar raza y querer, insuficientes condiciones para tan buena novillada.

Los novillos lidiados en la primera de la temporada fueron:

·        Primero. “Laminado” nº 142, negro bragado meano de 510 kg. (Palmas)
Bien presentado. Encastado, con fondo y de importante embestida.
·        Segundo. “Adulador” nº 104, negro bragado meano de 506 kg (Ovación)
Buena pelea en el caballo. Encastado, humillador y con mucho fondo. Buen novillo.
·        Tercero. “Impávido” nº 153, negro bragado meano de 472 kg (Silencio)
Pudo lastimarse en un choque con el burladero. Más flojo, manso y descastado.
·        Cuarto. “Vinazo” nº 91 negro bragado meano corrido axib de 531 kg (Palmas)
Bien presentado. Duramente picado y de enclasada y buena embestida por ambos pitones.
·        Quinto. “Impositor” nº 172, negro listón de 535 kg (Palmas)
Manso y noble, con prontitud y alegre embestida. Le faltaron finales.
·        Sexto. “Pintora” nº 93, negro de 471 kg (Ovación y petición de vuelta al ruedo)
Gran novillo. Discreta pela en varas, con casta y motor en un estupendo tercio de muleta. Se entregó al máximo.


Un saludo
Borja González.